Repercuciones en la Economìa Panameña del COVID-19

Vìctor Cruz

Economista

 

 

Muchas son las opiniones cientìficas, locales y de otras latitudes, que evalúan lo que ocurre con el paso del COVID-19 en el orbe. Otras tantas sin basamenta comprobada, pero que igualmente impactan la psiquis de la población. Y lo peor de todo, la información chatarra o la desinformación que inunda las redes sociales.

Pero al hacer un análisis objetivo, considerando las repercusiones en la salud de la población y por ende en el desempeño de la economía panameña, debido a las medidas impuestas por el gobierno nacional para contener el virus, preocupa el período que este enemigo llegue a su tope (pico) y lo que demorarìa la actividad económica en estabilizarse, al menos como estaba funcionando antes de decretarse las restricciones de movilidad.

Si el crecimiento económico estaba ralentizado, la situación se agrava mucho màs. Por ello es menester que el análisis que adelanto sea frio en cuanto al comportamiento econòmico  inmediato y  còmo podría cerrar el 2020.

Ahora bien, hay elementos médicos que condicionan el análisis del virus e igualmente el desempeño de la economía por las decisiones que dìa a dìa se aplican para mitigar los efectos del virus, como lo son:

1-      Tasa de Letalidad (Las mejores previsiones en USA es que es del 1%)

2-      No hay vacuna especìfica (Una vacuna se oficializa entre 12 y 18 meses)

3-      La infraestructura mèdica, de insumos y el personal mèdico y de enfermería (Solo para atender el Covid 19)

Estos son los factores sobre los que descansan la mayoría de las decisiones que, a nivel global, las autoridades han considerado establecer para combatir el virus, desde el punto de vista sanitario.

Para darle sustento a cada uno de los factores presentados y, como no soy mèdico investigador-infectòlogo o epidemiólogo, presentarè opiniones de  investigadores reconocidos, algunos de ellos voluntarios en ciertos momentos para la Organizaciòn Mundial de la Salud (OMS) como el Dr. John P.A. Ioannidis, epidemiólogo y codirector del Centro de Innovación en Meta-Investigación de Stanford; El Dr. Steven Woolf, director emérito del Centro de Sociedad y Salud de la Virginia Commonwealth University y el Dr. David L. Katz, director fundador del Centro de Investigación de Prevención Yale-Griffin (Universidad de Yale), cuyas experiencias me permitirán realizar un análisis màs objetivo sobre el desempeño del COVID 19 y sus consecuencias económicas

 

Asumiendo que la Tasa Real de Letalidad del virus es del Uno Por ciento (1%), lo que equivale a decir que de cada 100 personas Positivas al virus habrá una (1) persona que Fallece, el Dr. Ioannidis considera que cerrar el mundo con consecuencias sociales y financieras potencialmente tremendas puede ser totalmente irracional. Es como si un elefante (la economía) atacado por un gato doméstico (el virus), frustrado y tratando de evitar al gato, el elefante salta accidentalmente de un acantilado y muere".

En Panamà  las cifras al miércoles 1 de abril contabilizan 32 fallecidos y 1317 Positivos, lo que da una tasa de letalidad de 2.5%, màs del doble de lo considerado en términos generales.

Este aspecto es uno de los que màs preocupa a nuestras autoridades, ya que de llegarse a cierto nivel de contagios y entre ellos, un porcentaje sustancial requiera de Cuidados Intensivos, me pregunto ¿Habrá el suficiente equipamiento para atender a los Contagiados de Covid 19, sin afectar el resto de los pacientes que ya usan estos equipos y/o sin contar con pacientes No Contagiados que por alguna razón requiera próximamente hospitalización y cuidados máximos?

Èsta es una de las principales preocupaciones de nuestras autoridades, “Comprometer el Sistema de Salud”.

Atendiendo esto, el Dr. Katz señala, que existen tres objetivos a lograr: “salvar tantas vidas como podamos, asegurarnos de que nuestro sistema médico no se vea abrumado, pero también asegurarse de que en el proceso de lograr los dos primeros objetivos no destruyamos nuestra economía y como resultado de eso, incluso más vidas.

El tercer objetivo indica el DR. Katz, es justamente el objetivo que persigue este anàlisis, sin descuidar los problemas de salud que igualmente afectan el desempeño de la economía como un todo.

Ante ello algunos expertos investigadores sugieren establecer una Interdicciòn Vertical y no una Horizontal, ya que la segunda estrategìa provoca el confinamiento casi total de la población y por ende de los agentes económicos, y eso implicarà detener la economía por completo.

Si la Interdiccion Vertical, que no es otra cosa que una Cuarentena focalizada, es el mecanismo usado, la población y los agentes económicos podrían mantener caminando las ruedas de la economía, con las reservas sanitarias correspondientes para no ser objeto de contagio.

Pero esto requiere de mucha responsabilidad, caso que en Panamà pareciera hacerle falta a una gran cantidad de ciudadanos que, ante las medidas de cuarentena, violan la restricción dando lugar a expandir los contagios y por ende a retrasar la normalización de la actividad sanitaria y económica.

El Dr. Woolf señala que muchas personas en Estados Unidos, por las medidas que se adopten y por experiencias pasadas con el SARS en 2003, el H1N1A (2009) y el MERS en 2012-2013, fueron despedidas y al perder sus ingresos no pudieron pagar el Seguro Mèdico y los medicamentos para dirigir ese recurso en alimentos, vivienda, necesidades básicas.

Pues, acà en Panamà las medidas establecidas para mitigar la propagación del virus han provocado el cierre temporal de muchos negocios de personas independientes que dependen del dìa a dìa siendo los Informales un porcentaje sustancial de la economía panameña. Pues bien, si este grupo de personas no pueden tener ingresos, como harán para enfrentar las deudas de la casa, seguros, autos, prèstamos personales, tarjetas de crédito, etc..

El paquete de ayuda económica coadyuvarà a palear estos momentos para el sector de la población que no estè laborando, sea o no por efectos del virus. Pero esto, no reactiva la economía. Esto es un salvavidas mientras el efecto del virus minimice sus efectos, pero afecta todavía màs las finanzas gubernamentales.

Es por ello que abogo como apuntan estos expertos a mitigar el virus por la vìa de la Interdicciòn Vertical, ya que la misma centrarìa sus esfuerzos en aislar a la población màs propensa de verse contagiada como los ancianos, las personas con patologías crònicas y los que tienen problemas de inmunidad, y el resto de la población que se incorpore poco a poco a las actividades económicas, porque de una u otra manera, este virus como el SARS, el MERS, la Influenza, el H1N1, la gripe estacional, entre otros, pasaran por toda la población con los malestares comúnmente conocidos. 

Estos expertos por su experiencia para enfrentar virus, afirman que quienes tienen infección sintomática deben aislarse a sí mismos, con o sin pruebas, que es exactamente lo que hacemos con la gripe “. A aquellos que no lo hacen, si están en la población de bajo riesgo, se les debe permitir regresar al trabajo o la escuela, después del final de las dos semanas”.

Pero hacer esto conlleva aplicar una medida esencial, la cual es MASIFICAR LAS PRUEBAS en la medida de lo posible. De no tener suficientes pruebas y usarlas solo para comprobar si alguien se contagiò porque presenta los síntomas básicos, ok. Pues entonces, creo que es màs fácil ir a la calle y tomar la temperatura al azar a quienes pasan por determinados puntos de las ciudades, como lo ha hecho China y Corea e ir descartando otro gran porcentaje de la población y asì la economía no es golpeada tan fuerte como hasta ahora està pasando.

Aùn haciendo esto, el Riesgo no es 0%. Por lo que, si esta estrategia se pusiera en pràctica, no debemos olvidar seguir cumpliendo las reglas sanitarias de higiene al pie de la letra.

Luego de estas consideraciones, entro en terreno conocido, y para ello señalarè que la modelación matemática podrá no ser del gusto de muchos, pero en la medida que las variables utilizadas vayan teniendo sentido, el patrón que adquieren las mismas nos puede dar luces de còmo se comportarà la variable que deseamos estimar, y en este caso son las personas que dan Positivo al virus.

Este análisis no pretende estimar cuantos contagios habrá, cuantos podrán fallecer y/o recuperarse. Este ejercicio pretende estimar cuando podrían darse los últimos contagios y las fechas en que la economía iniciarà la recuperación. Igualmente a estimar el efecto sobre el PIB y como podría cerrar el crecimiento económico en 2020.

Para evaluar el comportamiento de Virus los modelos denominados SIR o SEIR son los que normalmente usan las autoridades sanitarias para estimar los momentos en que el virus llega a su máximo potencial de contagio e inicia la salida del sistema de salud.

Sin embargo, es fundamental seguir algunas reglas en la modelación matemática y una de ella es el Tipo de Modelo a utilizar. Otra màs básica todavía, es la cantidad de datos mínimos para ir obteniendo estimaciones màs o menos responsables, sin descuidar algunos paràmetros que surgen en las corridas que pueden dar al traste con una aparente buena estimación.

El modelo trabajado acoge inicialmente cuatro (4) variables, tres (3) de ellas como los Días en que iniciò el virus, los Contagios y las Pruebas Aplicadas, y la ùltima variable debería intentar relacionar la aplicación de las medidas de contención.

Luego de algunas corridas señalaba que, de mantener esas variables, las estimaciones no tendrían un descenso. Por lo cual debía incluirse una variable que valorara las personas contagiadas y que se recuperaban y los fallecidos, como datos que hacen que el sistema reconociera los efectos de las medidas sanitarias. Por ello, reconfigurè la variable principal (Contagios) por una denominada (C/R/F).

Es preciso señalar que la cantidad de datos para intentar estimar cualquier cosa son 10 valores, sin embargo, y si en este caso, el período de contagio y mejora de los pacientes es de un poco màs de 14 dìas, los resultados de este modelo arrojarìan estimaciones vàlidas solo si las estimaciones como mínimo son 16 o 17 datos, a partir del primer contagio.

Por lo tanto, el modelo debe iniciar cualquier proyección a partir del dìa 16 o 17.

El cuadro que a continuación muestro, revela las estimaciones obtenidas del modelo hasta el 1 de abril, frente a las cifras que el MINSA ofrece diariamente. Estos resultados se validan dà a dìa y el modelo recalcula los valores oficiales para obtener los futuros contagios.

Estimaciòn del Contagio del COVID 19 EN Panamà

Personas Contagiadas

Dìas

MINSA

MODELO PG3-4

17

558

567

18

674

660

19

786

806

20

896

901

21

989

993

22

1075

1083

23

1181

1127

24

1317

1208

25

?

1334

 

Los resultados que se observan son bastante cercanos a los reportes oficiales y eso demuestra la consistencia de las variables y la modelación utilizada.












De acuerdo a las corridas realizadas para estimar los posibles contagios en los próximos días, mis estimaciones indican que hacia los días 6 o 7 de abril  podrìamos estar llegando a la cantidad máxima por dìa de personas contagiadas , para que luego inicie su descenso en contagios, tal cual se muestra en esta gràfica.

Ahora bien, si la robustez del modelo se mantiene, alrededor del dìa 36 o 37, esto es entre el 14 y 15 de abril, después de decretarse el primer contagio (9 de marzo), el virus debe iniciar su desaparición.

En vista que el resto de los afectados en mayor o menor medida requieren entre 14 y 16 dìas para salir del cuadro viral, será hacia principios de mayo, en el mejor de los casos, que este evento habrá pasado en lo que a la Salud Pùblica se refiere, màs no del punto de vista económico.

En el peor de los casos para la economía, el mes de mayo estaría muy comprometido.

Si bien estos valores representan estimaciones, para que esto ocurra, las medidas de mitigación tanto sanitarias como de seguridad pùblica, deben continuar al pie de la letra.

El Producto Interno Bruto(PIB) se estima creció en 2019 en 3.0%, alcanzando una cifra de B/.43,061 millones. Tanto el Consumo como las Inversiones, privadas y pùblicas, representan los mayores componentes que abonan al PIB.

 Asumiendo que el PIB 2020 mantendrìa el mismo crecimiento del 2019 en el mejor de los casos, el COVID-19 ha provocado una paralización en la mayoría de los agentes económicos con las excepciones conocidas y esto podría mermar dicho crecimiento para el 2020 en 0.5%.

Eso significa que el crecimiento del PIB para el 2020 podrìa rondar el 2.5%, siempre que al mes de mayo se reinicie la estabilización de la misma. Si el mes de mayo se compromete el PIB 2020 podrìa cerrar en 2.2%.

Ahora bien, lo datos oficiales a través del IMAE indican que la economía reportaba, antes del virus, un crecimiento a Enero 2020 del 2.68 (El INEC no muestra cifras màs recientes) entonces el crecimiento económico estaría, en el peor de los casos por debajo del 2% para este año, cifra no vista hace 20 años atrás.

Las preguntas a realizar serán, cuanto implica un descenso entre el 0.5% y el 0.8%  en la economía nacional en Consumo Pùblico y Privado; en Inversiones Pùblicas y Privadas; en Salarios; en Prestaciones; en Servicios Bàsicos; en Ingresos (Impuestos y Tasas), entre otras tantas variables que aportan al PIB nacional.

Aquì deben entrar a funcionar las políticas económicas que el gobierno nacional tiene para detener la caída y en el mejor de los casos hacer que repunte la economìa, lo que implica poner a funcionar los proyectos gubernamentales detenidos y el resto lo harán los agentes económicos.

 

Abril 2020.

 

Los Retardos en la Política Económica en Panamá (II)

Vìctor Cruz

Economista

 

Señalaba en la primera parte de este ensayo que el SARS-COV-2 ha generado un trastoque a toda la institucionalidad, no solo a la científica, también a la económica e igualmente a la parte social-familiar, en todo el orbe.

Por la parte científica, el virus ha generado un reto inmenso a dicha comunidad ya que muy posiblemente, por primera vez en la historia, universidades, laboratorios, gobiernos comparten la mayor cantidad de data generada hasta ahora para la consecución de una o varias vacunas para un solo patógeno, al punto que existen a la fecha, unos 140 esfuerzos en distintas etapas para que dicho medicamento sea eficaz contra el virus y seguro para los humanos. Todo ello sin contar los innumerables medicamentos que surgirán para tratar otras dolencias producto del virus y que serán bienvenidos en el mercado.

 

Por la parte social-familiar, debido a las medidas de salud pública establecidas por todos los gobiernos afectados por el coronavirus y las sanitarias puestas en práctica dentro y fuera de casa. Y en el caso del panameño, dado a la fiesta y la vida fácil sigue siendo una proeza que acaten esas medidas.

 

Por el lado de la política económica, que es el área donde conozco un poco, las medidas globales han desbordado los presupuestos de los gobiernos, al igual que los presupuestos de la empresa privada y también los ahorros de las familias por la paralización generalizada, dando lugar en el caso de los Gobiernos a un incremento sustancial de sus Deudas Públicas para poder hacerle frente a las carencias presupuestales en las áreas de salud pública, tanto en infraestructuras, insumos y medicamentos.

 

En nuestro caso, la Deuda Pública por lo bajo se ha incrementado en US$ 5 mil millones solo este año, la cual se ha destinado para emparapetar el Presupuesto de la Nación mermado sustancialmente por el pobre crecimiento económico de la economía panameña de  los últimos años, sin contar el desastroso manejo de las finanzas públicas de la anterior administración y, para enfrentar el virus y cada una de las medidas de soporte, como el nombramiento de personal médico y de salud, el Bono Solidario, las bolsas de comida, los equipos de protección personal (EPP), los insumos médicos, los medicamentos, pago de hoteles-hospitales, entre otros.

 

El cierre y desaparición de gran parte del espectro de los agentes económicos, sobre todo, pequeñas y mini empresas, y por ende los empleos de las mismas, sin descuidar las actividades informales, las que al no tener mercado éstas ultimas no tienen razón de ser, muestran un horizonte desalentador, sobre todo porque muchos de dichos agentes no tienen recursos para volver a abrir y, aunque el gobierno ha logrado acuerdos con organismos internacionales para reestablecer líneas de crédito de soporte para estos agentes, las garantías, colaterales y condiciones, no creo ayuden mucho para la superación de la crisis.

 

Muchas de estas empresas, al igual que las grandes han suspendido contratos, unos 270 mil según las últimas cifras dadas por las autoridades, muchos de ellos se convirtieron en despidos, bajo la figura del Mutuo Acuerdo, y la gran mayoría de los suspendidos no regresarán a sus labores porque el mercado no da para la recontratación de todos ellos, lo que me lleva a pensar que muchos más serán liquidados. Ello da lugar a que, de las variables macroeconómicas a seguirle la pista, será el Consumo y su peso específico en el PIB el que mostrará la tónica para la recuperación de valores perdidos y luego la generación de valores agregados para crecer económicamente.

 

Teniendo esto en consideración, será a partir de la última semana de este mes que las restricciones a la movilidad se levantaran y el mercado, aun con muchas empresas inactivas, se empezará a sentir, pero con sus retrasos, las vibras de mejoras con la salvedad que deben mantenerse las medidas de protección sanitarias y de distanciamiento.

 

Analicemos ahora lo que nos motiva a presentar lo que se denomina como Retardos en las decisiones de Política Económica (II), enfocado al comportamiento de variables específicas.

 

En la primera parte, indicaba que “se hace fundamental conocer, de verdad, cómo funciona la economía de un país en términos macroeconómicos y otra cómo desarrollan los agentes privados sus actividades y, a partir de allí, reconocer las afectaciones generadas por el virus y en qué medida se aplicarán los correctivos respectivos, esto es, las acciones de política económica”.

 

En cuanto a las variables macro, el comportamiento del Consumo (Privado y Público), la Inversión (Privada y Pública), las Exportaciones e Importaciones, todas ellas funcionando de manera conjunta y siendo su saldo neto el Producto Interno Bruto (PIB), el peso específico de cada una es determinante y condiciona el resultado de final de esta ecuación.

 

Inmerso en ellas, están otras variables importantes, los salarios, el nivel de precios, la inflación, el ahorro, cuyos comportamientos inciden en el desempeño de la economía como un todo, y es allí donde la Política Económica debe ajustar las tuercas para que una economía camine de la mejor manera

 

Indicaba en la primera parte que Los Retardos son el tiempo de respuesta de un Gobierno no solo en el Reconocimiento del problema, sino en los momentos de Decisión y sobre todo de Acción donde los gobiernos, (esto vale para la empresa privada), puede revertir tendencias para mejorar las situaciones adversas que lo aquejan, o simplemente demorar y/o no actuar para enfrentar las mismas.

 

Para estar claros, los Retardos se dividen en 3 momentos: Reconocimiento, Decisión y Acción.

Traslademos estos momentos a la vida del panameño en los últimos 5 meses y confrontemos algunas acciones y decisiones adoptadas por el Gobierno y sus resultados.

1-     Problema Presupuestario: el gobierno encuentra un hueco en las finanzas públicas, no solo por el decaimiento del PIB, sino que se encuentra con un Presupuesto muy por encima de las posibilidades de ser ejecutado eficazmente.  Para ello, se abre un Bono Soberano y se cubre la brecha.

Para efectos de la gestión presupuestaria el Reconocimiento, la decisión y la acción adoptadas fue a tiempo. Pero, los efectos que genera la puesta en marcha de esa decisión incrementa nuestra Deuda Pública y compromete nuestro Riesgo Soberano y el Grado de Inversión.

2-     Pandemia: involucra una gran cantidad de recursos de tipo sanitario y de índole social, lo que llevó a solicitar más crédito externo debido a que eso no estaba contemplado en el presupuesto. Eso compromete nuevamente el Presupuesto de la Nación ya que la reasignación de recursos internos previo a la consecución de recursos externos toma tiempo, además se compromete la gestión de otras áreas debido a la reasignación de recursos a la salud pública. El Reconocimiento se da a tiempo por la voz de alerta de la OMS, pero, ha habido muchos retrasos en las decisiones y sobre todo en las acciones para enfrentar el SARS-COV-2, especialmente en el pago de los hoteles hospitales, habilitación de salas u hospitales para atender a pacientes del virus. El Hospital Modular que supuestamente fue hecho en tiempo record, sufre de demoras de carácter administrativo, pero también en su equipamiento. Se pudo haber habilitado otras estructuras como el Gimnasio Roberto Duran, el Figali o el Centro de Convenciones de Amador o habilitar más hoteles como hospitales transitorios. Aquí las Decisiones y Acciones, a nuestro juicio, se han tomado a destiempo.

3-     MEGAPROYECTOS: la paralización de ciertas obras de infraestructuras producto del incremento del número de contagios ha dificultado los aportes que estos proyectos inyectan a la economía.  Los retardos de Decisión y Acción están a la vista. El reinicio de unas 17 obras de construcción del Gobierno y otras tantas de inversión privada le pueden empezar a dar un giro adicional a la economía, no tanto a la nacional, pero si a la economía familiar, por los puestos de trabajo que generan ellos.

4-  Apertura del Resto de las Actividades:  la paralización generalizada ha llevado a la quiebra y/o desaparición de muchas empresas, especialmente las pequeñas y mini empresas y, sobre todo, las actividades informales que agrupan a muchas personas.  Las Decisiones y Acciones tomadas a destiempo retrasan la recuperación de esos agentes económicos y la de la economía. Los retardos en la Decisión y Acción están a la vista.

5-     Consumo: Detrás de todo lo que involucra apertura de actividades económicas, están los empleos y estos a su vez, se concretan en el mercado bajo la figura del ingreso y el consumo. Pero si la mayoría de esos 270 mil contratos suspendidos en el sector privado no se incorporan al mercado, y a la fecha solo lo han 38 mil de los contratos suspendidos, los niveles de Consumo serán muchísimo menor a lo que agrega esta variable al PIB.

Esta variable, en 2018, representó el 49% del PIB.

6-    Inversiones: Algunos proyectos de inversión se reactivarán tal cual estaban antes de la pandemia y deberán sumar de a poco a más trabajadores. Pero producto de la pandemia, no habrá nuevas inversiones hasta que el panorama se aclare y esto retrasa la recuperación de los valores perdidos por la aparición del virus. Pero si no se incorporan todos los proyectos que estaban caminando el impacto será mucho menor a lo esperado.

Esta variable, en 2018, representó el 37% de PIB.

7-    Balanza Comercial: Las Exportaciones e Importaciones responderán en la medida en que el resto de la actividad económica reasuma y mejore la velocidad que tenía antes de la paralización de actividades.

 

Como se puede apreciar, producto del Virus como elemento exógeno en esta ecuación y los Retardos en el Reconocimiento, Decisión y Acción adoptados por el Gobierno Nacional, este año será muy duro en cuanto a la generación de riqueza, a menos, que el calendario de apertura del resto de las actividades económicas sea flexibilizado si a juicio de las autoridades nacionales eso es factible y la caída del PIB sea menos estrepitosa de lo que ya es.


Agosto 2020.

 

Los Retardos en la Política Económica en Panamá(I)

La economía nacional venía desacelerando su crecimiento en los últimos años y con la llegada de COVID-19 se agudizó la situación.

La llegada del COVID-19 a Panamá ha trastocado íntegramente los cimientos de la sociedad panameña. Desde lo institucional a lo económico-comercial, y en el aspecto social lo peor ha recaído en la parte familiar, debido al distanciamiento provocado por las cuarentenas y los cercos sanitarios puntuales.

La economía nacional venía desacelerando su nivel de crecimiento en los últimos años y el 2020 apuntaba a que seguiría el mismo camino, pero la perturbación de carácter exógeno denominada COVID-19 le colocó la cereza al pastel al verse las autoridades en la imperiosa necesidad de adoptar, como medida de mitigación del virus, la paralización de las actividades económicas, con las excepciones conocidas por todos.

Ante esta situación, el Gobierno Nacional al no poder imprimir papel moneda, recurre al financiamiento externo porque las finanzas públicas mostraron un desequilibrio descomunal que impedía lidiar con la gestión gubernamental de la mejor manera posible.

La deuda a proveedores que ascendía, aproximadamente a $1,200 millones, transacciones sin registrar por otros $700 millones y un bono de $2,500 millones que vencía en enero de este año, fueron los tres primeros golpes al hígado, con caída incluida, que recibió el gobierno. Aún así, los organismos como el FMI y el Banco Mundial estimaban que Panamá arrojaría signos positivos en su crecimiento para este año.

Pero los datos económicos no mostraban fortaleza y el descenso seguía, por lo que la segunda caída se veía venir. La pandemia declarada embate con creces y nuevamente vamos al mercado internacional para conseguir recursos y hacerle frente al dichoso virus, sino que también los ofrecimientos crediticios pactados con el FMI, la CAF entre otros organismos, hacen que se dé la segunda caída, luego de que los nuevos pronósticos de organismos internacionales estimaran que Panamá mostraría signos negativos (-2%) para el 2020.

Si de por sí la situación económica no iba bien, y las decisiones para contener el virus impedían que el resto de los sectores reiniciara labores para reactivar la economía, la tercera caída asomaba su rostro cuando las autoridades de la Caja del Seguro Social (CSS), sin estados financieros auditados mucho menos los análisis actuariales respectivos, dijeran que las Reservas del programa de IVM solo contaba con recursos para el pago a los jubilados y pensionados para unos 18 meses.

Si hoy día la cantidad de jubilados y pensionados ronda las 240 mil personas y para ellas resta, según las autoridades de la CSS, lo antes mencionado, que será de quienes estamos en el programa solidario y nos acercamos a nuestra edad de jubilación. ¿Será que para nosotros la jubilación no existirá?

Justo aquí es donde cabe poner atención a cómo gestionará el gobierno actual los diversos mecanismos para impulsar la política económica y no llegar a números rojos, no solo en la CSS, sino en el resto de las actividades económicas.

Con base en ello se hace fundamental conocer, de verdad, cómo funciona la economía del país en términos macroeconómicos y otra cómo desarrollan los agentes privados sus actividades y, a partir de allí, reconocer las afectaciones generadas por el virus y en qué medida se aplicarán los correctivos respectivos, esto es, las políticas económicas.

Digamos, por ejemplo, que el Gobierno requiere que la población incremente sustancialmente el Consumo, siendo esta variable uno de los principales motores del crecimiento de cualquier país. Pero, el nivel de desempleo es alto, mucho más con el virus y las finanzas públicas están de capa caída. La economía de por sí está creciendo muy por debajo de su potencial.

Asumamos que el Gobierno tiene a su haber, el uso de un seguro por desempleo (esto no existe en Panamá) y ello podría mantener el consumo hasta cierto nivel, pero esos son fondos cuya cuantía no ayuda mucho a impactar el PIB. En nuestro caso, se ha instaurado los vales y/o Bonos Solidarios para que las personas a quienes se les asigne ese recurso ($80/mes) se suplan de alimentos y medicamentos durante la cuarentena, recordando que la Canasta Básica de Alimentos es un poco más de $300/mes, cuatro veces menos lo que se impacta el PIB por la vía del Consumo Privado.

El Gobierno ha impulsado igualmente la compra de productos nacionales para las Bolsas de Comida y eso en algún porcentaje ayuda a mover la economía. Pero eso tampoco ayuda mucho, debido a que los recursos utilizados para ello provienen del endeudamiento.

Le corresponde igualmente activar, por la vía de la política económica, la inversión; sin embargo, el sector privado no siente en el mercado el aliciente suficiente para invertir (mucha capacidad ociosa) debido a que el Consumo sigue deprimido, por lo cual parece que la otra variable a impulsarse será la Inversión Externa la que podría coadyuvar a mejorar la situación y mover un poco más la rueda de la economía.

Si bien, la inversión gubernamental ha estado detenida y los proyectos que se tiene previsto generarían gran impacto, lo cierto es que las finanzas públicas como se ha anunciado no ayudan mucho para ponerlos en ejecución, y si a eso le agregamos las reasignaciones presupuestarias para atender las necesidades del COVID-19, entonces para cuando losgh Mega Proyectos que, según el Ministro de Economía y Finanzas el presupuesto para ellos ronda los $1,500 millones, han debido ser reasignados para ir a la guerra contra el virus.

¿Será que el endeudamiento externo seguirá creciendo más de lo que ya se incrementó en solo un año? He allí el Dilema del Prisionero, siendo éste último el gobierno nacional.      

Los mecanismos de gestión de la política económica, afectan otras variables, como los salarios, el nivel de precios, la inflación, el ahorro etc. Pero la cuestión es, el tiempo de retardo no solo en el reconocimiento del problema, sino en los momentos de decisión y sobre todo de acción. Si la dosis a aplicar para que la situación mejore, como lo es hasta ahora con el bono y los vales, la misma se queda muy corta.

¿Será excesivo o no el incremento de nuestra Deuda Externa, ya sea por la vía de la constitución de un bono o las líneas de crédito pactadas con organismos de crédito?

Las economías grandes han utilizado modelos económicos para determinar las interrelaciones entre variables y cómo éstas afectan la demanda y la oferta agregada de un país y de esa forma estimar el nivel de crecimiento. Similar a lo que hoy hacen los países para estimar el comportamiento del COVID-19 y de paso tener tiempo para analizar su estructura hasta desarrollar una vacuna.

Cómo lo hace nuestro gobierno nacional, no lo sé. Pero las decisiones que a la fecha se han adoptado incrementan con creces nuestra Deuda Externa y comprometen mejores perspectivas a nuestro Grado de Inversión.

Digamos que no había de otra y esas decisiones eran las convenientes en estos momentos, pero el resto del negocio no queda allí.

Hoy día deben tomarse otras decisiones y la cuestión está en los momentos en que se tomen y lo que demora dicha acción en causar el efecto esperado, lo que se denomina en economía los Retardos de las acciones de política económica.

La perturbación exógena (COVID-19) ha afectado aún más el desempeño económico, pero las decisiones gubernamentales a destiempo, se convierten en retardos más pronunciados, porque las decisiones toman tiempo para causar el efecto esperado.

Si bien esta perturbación es transitoria, por sus características intrínsecas, parece que la transitoriedad de este evento de acuerdo a los criterios de la OMS no es tan transitoria como uno espera y eso se nota cuando el Gobierno establece el protocolo para la reactivación y se dan las primeras aperturas para un grupo de actividades económicas, las cuales a simple vista es poco lo que aportan al crecimiento económico y al empleo.

Preocupa aún más que el Gobierno, para reabrir el Bloque 2 haya comentado que pasados 10 a 14 días evaluará la posibilidad de oficializar la medida, y si por alguna razón no pueden abrir en ese lapso, las reaperturas del resto de los bloques seguirán dilatando la dinámica empresarial y el retorno a la senda del crecimiento económico, he aquí el Retardo en la decisión y en la acción.

El Gobierno debe tener certeza en las decisiones a adoptar con tiempo y que en este caso deben equilibrar los sobresaltos del sector salud con los apuros del sector privado y la sociedad en su conjunto, para no cercenar aún más el crecimiento de la economía nacional.


Mayo  2020.

 

                                      “EL NEGOCIO DEL MIEDO”

Víctor Cruz

Economista

 

La declaración de Pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) del COVID-19 ha trastocado el tejido económico-social del mundo entero a tal punto, que las aseveraciones científicas de un lado y otro estremecen a la comunidad médica cuando se califica la situación como una Pandemia.

Especialistas con vasta experiencia en análisis de virus y epidemias derivadas, siendo en su momento expertos en misiones de la OMS, han criticado acremente los Criterios que, en los últimos 10 a15 años, dicha organización invoca para determinar si una afectación a la salud es considerada epidemia o pandemia.

A la par, la ola de pánico generada en torno al coronavirus y las medidas desproporcionadas y contraproducentes que se han tomado en todos los países a la sazón de la Pandemia, abanicada a su vez por los medios de comunicación que desatienden las voces adversas de la gran cantidad de expertos que tienen una perspectiva distinta pero bien fundamentada.

Analicemos aspectos que estos expertos han presentado en prestigiosos foros y si ello se asemeja o no a las decisiones y medidas adoptadas en nuestro país.

A raíz de la declaración de Pandemia por la OMS en 2009-2010 por la Gripe A (H1N1/09), causada por una variante de la Influenza Tipo A (subtipo H1N1), conocida como la Gripe Porcina, mucho ha sido el debate científico ante dicha declaración, al punto que el Dr. Wolfgang Wodarg, epidemiólogo y ex presidente de la Comisión de la Salud del Consejo de Europa, hiciera llegar una investigación ante dicho Comité que provocó una investigación en el seno de dicho Consejo.

El informe concluía que, desde el punto de vista médico, los criterios para la declaratoria de una epidemia o pandemia carecían de sustento técnico y que a todas luces la OMS se plegaba a los deseos de las farmacéuticas, sin contar con el quebradero de cabeza en todos los frentes para cualquier país, incluso aquellos con mejores dotaciones científicas, infraestructura sanitaria y recursos económicos.

El Dr. Pablo Goldsmith, virólogo y miembro de misiones de la OMS, declaró recientemente que Nuestro planeta es víctima de un nuevo fenómeno sociológico al que denominó, el acoso científico-mediático”, y que el pánico generando en torno a la cepa de coronavirus (COVID-19) es tan injustificado como el que se creó en 2003 con el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS) y en 2009 con el virus de la gripe A.

El creador de la primera vacuna de la Malaria (SPf66) y galardonado por la Academia Mundial de Ciencias en 1988, el Dr. Manuel Elkin, señaló que “estamos entrando en un juego mediático sin sentido”, ante lo cual sugiere que debemos tener los ojos bien abiertos, pero sin entrar en pánico ni en medidas extremas y contraproducentes.

Elkin, al igual que muchos colegas, consideran que lógico es aislar exclusivamente los casos de contagio y hacer un estudio de los allegados al infectado. Con eso es suficiente y considera un enorme error el aislamiento de personas y ciudades.

Apuntan igualmente que si bien el virus existe y deben atenderse las medidas sanitarias que correspondan, la histeria colectiva magnificada por los medios de comunicación no tiene razón de ser.

Científicos de University College de Londres han ironizado la situación calificando la misma como los desastres que se ven en algunas películas de zombis luego de la exposición a algún virus, en la cual tomar medidas extremas no ayuda en la coordinación operativa de actividades complejas de salud pública.

Viendo lo ocurrido en diversas latitudes, el desastre institucional con hospitales colapsados, escases de alimentos y/o de insumos médicos, negocios cerrados provocando el estancamiento económico, han podido manejarse mejor de lo que hoy ocurre.

En Panamá no ha colapsado el sistema sanitario y se ha mantenido el flujo de la producción de alimentos, pero por otro lado las necesidades básicas de muchas familias, cuya supervivencia depende del día a día, no ha sido cubierta ya que las bolsas de comida y los vales o bonos solidarios tampoco llegan luego de más de un mes de cuarentena casi total.

Si a eso le sumamos expresiones como el Virus de la Muerte, Estamos en Guerra, el virus es un Enemigo Invisible, entre otras frases, la psiquis humana no racionaliza bien eso.

Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS cuando anuncia el problema en ciernes declara que el mayor enemigo en este momento no es el virus en sí mismo sino el miedo, los rumores y el estigma». Sin embargo, pese al pánico creciente, días después lo declararon pandemia global. ¿Con qué criterio?

Es una situación delicada que amerita una coordinación extrema en todos los niveles gubernamentales e igualmente comprensión por parte de la población en cuanto a las medidas aplicadas. Pero si las informaciones emanadas de los medios, las redes no son realistas, sumado a quienes se aprovechan para desinformar y generar caos, esto exacerba los ánimos y el mejor ejemplo es el cierre de calles.

Lo que ayer era algo rutinario o nada noticiable, si alguien tenía gripe y/o tenía fiebre, ahora se convierte en algo que inmediatamente se cuenta en las redes y por WhatsApp u otros medios digitales con el indudable apellido de Coronavirus.

Nuestras autoridades sanitarias han explicado con mesura que habrá personas contagiadas, algunas con leves síntomas y otros graves con probabilidades de fallecer. Otros serán asintomáticos, tendrán el virus y no se les desarrollará y con el resto de la población si estamos en cuarentena y guardamos las medidas sanitarias básicas no tendremos nada.  Eso pasa con todos los virus.

El Dr. Elkin enfatiza que el contagio de cualquier virus depende de tres factores: “La causa externa, el virus en este caso, el medio ambiente y, sobre todo, el componente genético de cada persona”. Que coincidan los tres factores en un tanto por ciento tan alto, es imposible.


 Por ello, las cadenas de contagio que se dedican a multiplicar por doquier no son para nada exactas.

Esto debiera ser motivo de tranquilidad, pero como afirman los expertos la calma no vende diarios, no vende mascarillas ni llenan supermercados ni provoca un gasto en vacunas desmesurado, ni mueve al gobierno a construir hospitales entre otras cosas.

Si las conferencias de prensa que a diario nos informan del avance del virus con las cifras epidemiológicas internas, inician con las cifras a nivel mundial y se muestra el mapamundi de color rojo intenso por el avance del virus, la mente humana se asusta y el miedo sigue su curso.

La comunidad científica que tiene una perspectiva distinta a la OMS, pregunta, ¿Por qué no se evalúan las cifras de fallecidos por los virus que año a año hacen estragos en los países vs el comportamiento del COVID-19?

Algunos expertos confirman que la gripe estacional produce más muertes por año que lo que va del COVID 19, ni se diga del VIH y para ninguno de ellos hay vacuna.

La aparición de este virus ha sido considerada de “fortuita” y por las consecuencias generadas algunos lo denominan como un evento Cisne Negro, cuyas características principales es que su aparición no estaba prevista de ninguna forma y las secuelas son cuasi catastróficas para la sociedad.  Un ejemplo podría ser la trama de la película Impacto Profundo en la cual un meteorito se dirige a la tierra y no hay forma de detener su impacto, lo cual provocará la desaparición de la tierra.  Evento Imprevisto y Secuelas catastróficas.

Pues bien, prestigiosos científicos y expertos virólogos están convencidos que no lo es. Y no lo es por el simple hecho de que la OMS luego de la aparición del coronavirus del 2002-2003 el famoso SARS, no se siguieron haciendo pruebas específicas para confrontar los datos con situaciones similares en el pasado.

El Dr. Wodarg también denuncia el hecho de que cuando se dice que una situación como ésta se convierte en «algo más» debe ser por contraste con otros datos, pero no por criterios aleatorios o interesados y es de allí donde surge el error.

Un estudio en Glasgow comprobó que desde 2005 a 2013 qué dentro de los virus que producen enfermedades respiratorias, los Coronavirus siempre han formado parte de la mezcla.

Cuando Wuhan presenta los datos del evento y la OMS los admite a la brevedad, un elemento clave para esa declaratoria no estaba en la ecuación, y es que NO hubo test previos para confrontar los datos y corroborar si era una cepa nueva o una variante.

Los epidemiólogos preguntan, “¿Cómo es posible que sepamos que este virus es peligroso? ¿No es algo que ya tuvimos el año pasado? ¿Cómo es posible que no se haya comparado con años anteriores?”.

Estados Unidos reporta anualmente más de 30 millones de contagios por resfriado común y un porcentaje significativo fallecen y más de 200 millones de personas se contagian de Malaria y la Mortalidad es de unos pocos miles por día y eso no es considerado pandemia.  ¿Por qué no?

Tom Jefferson, del centro de investigaciones independientes Cochrane Nórdic dice no reconocer nada nuevo en el hecho de que se descubra una nueva variante dentro del coronavirus.

Al Dr. Schulte la situación le recuerda a la crisis del coronavirus de 2003 en la cual China tomó medidas parecidas de aislamiento. El Banco Mundial calculó que las medidas contra el SARS supusieron unas pérdidas de 33.000.000.000 de dólares y las estimaciones para esta vuelta son 15 veces o más de lo estimado en 2003, sin contar las Deudas que contraerán los gobiernos para amortiguar la famosa Pandemia.

Las cifras de fallecidos que año a año se manejan mundialmente por Gripe podrían acercarse a las 500,000, mientras la gente va libremente en transporte, a discotecas, almacenes, acontecimientos multitudinarios… Es cierto que el Covid-19 no tiene vacuna, pero en las otras pandemias por otros virus tampoco había vacuna, pero se debe encontrar “un equilibrio entre la salud pública y la seguridad y las consecuencias de interrumpir la vida diaria”.

Sería mucho más adecuado y efectivo aislar temporalmente a las personas infectadas o que tienen un alto margen de riesgo, ponerse en mascarillas en esos casos, mientras el resto toma medidas de higiene básicas.

Desde que Wuhan, ciudad con constantes neumonías y todo tipo de gripes se prendieron las alarmas, si el monitoreo de la temperatura excedía sus límites para manifestarse en fiebre, la maquinaria del miedo abanicó la idea que cualquier temperatura alta implicaba coronavirus sin contrastar con otras epidemias.

En la audiencia del Consejo de Europa de 2009, el director del centro colaborador en epidemiología de la OMS en Múnich, Ulrich Keil, ironizó sobre los nuevos criterios para declarar una pandemia, comentando: “Con los nuevos criterios de pandemia, ¿podría declararse una epidemia de estornudos? Sí, podría”.

Apelo a la lógica y al sentido común de las personas porque se hace fundamental ponerle atención a la desinformación basada en el exceso de información ya que esto favorece el negocio del miedo, sobre todo si le quitas el filtro del análisis crítico y científico.

Mayo 2020

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